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La
FUNDACIÓN SANTA ISABEL fue fundada el 30
de septiembre de 1.964 por la Señora Julia
Mendez de Sánchez, quien con la ayuda de
amigos y familiares consiguió los recursos
para iniciar la obra con un grupo de 75 niñas
hijas de madres trabajadoras y expuestas durante
el día a graves peligros en las calles.
En sus comienzos, el hogar funcionó en
una casa ubicada en el barrio Chapinero de Bogotá
y las niñas asistían a las escuelas
ubicadas en el sector. Dos años más
tarde, a través de donaciones, se logró
comprar el terreno y construcciones donde hoy
en día funciona la Fundación.
Al
trasladarse la Fundación a las instalaciones
actuales, la dirección inmediata del Hogar
pasó a manos de la Señora Teresa
Quintero poseedora de una gran voluntad de servicio,
continuando Doña Julia en la consecución
de recursos y fijando las políticas generales.
Con
el paso de los años Doña Julia,
ya de edad avanzada y en un delicado estado de
salud no pudo continuar al frente de la obra retirándose
de ésta. Durante esta etapa la Fundación
sobrevivió gracias a contribuciones esporádicas,
que milagrosamente nunca dejaron de llegar. En
el año 1.994 un grupo de voluntarias emprendió
una labor organizacional y administrativa llevando
la Fundación a su estado actual. La dirección
del Hogar, en el año 1.997, pasó
a manos de Religiosas de la Comunidad Hermanas
de Bethania quienes garantizan su buen funcionamiento
permitiendo así una atención integral
a las niñas. Las Hermanas cuentan con la
ayuda de personal asalariado y un grupo de apoyo
constituido por varias voluntarias.
En
el año 2.000 se presentó la posibilidad
de participar en el proyecto de Autoevaluación,
Fortalecimiento y Estandares de Calidad- AFEC,
organizado por la Fundación Restrepo Barco
(FES), el ICBF y la UNICEF. La participación
en este proyecto generó un cambio de fondo
en el enfoque de los objetivos y servicios ofrecidos
a las niñas y sus familias, y permitió
avanzar en los siguientes aspectos:
1.
Trabajar con base en los derechos de las niñas.
2. Entender que para las niñas la familia
es irreemplazable y que la institucionalización
no le permite a la niña percibir el esfuerzo
que requiere la vida diaria, ni establecer la
relación necesaria con el mundo de afuera.
Por lo tanto, la niña debe estar en la
Institución el menor tiempo posible y se
requiere un trabajo de fondo con las familias
para lograr que las niñas puedan regresar
a ellas.
3. Hacer ver a las familias que son copartícipes
y corresponsables de la formación de la
niña, así ésta viva en la
Institución.
4. Entender la importancia de la participación
de las niñas en el funcionamiento y la
vida diaria de la Fundación.
A partir
del año 2.002 se cuenta con un Plan de
Atención Institucional (PAI), en el cual
se contemplan todas las actividades a realizar
con las niñas, empleados y familias, partiendo
de los derechos de las niñas.
Actualmente
hay 80 niñas viviendo en el Hogar, en edades
entre 5 y 18 años. Se tiene un Jardín
Infantil, con los cursos kinder y transición,
al cual asisten las niñas más pequeñas
de la Fundación y 60 niños y niñas
de la vereda. El resto de las niñas asisten
a los colegios públicos de Cajicá
para lo cual se les proporciona el transporte.
Se
busca realizar cada día un mayor trabajo
de apoyo a las familias para lo cual se llevan
a cabo convivencias y talleres.
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